martes, octubre 17, 2006

Nace el arcoiris despues de la tempestad

Con la llegada de los años 80 la oposición a la dictadura, años antes resistente en el silencio y la clandestinidad, comienza a salir a las calles a protestar, la gente comienza a atreverse a mostrar su molestar y descontento por los años de sufrimiento y miedo bajo el terror de la represión institucionalizada, en la oscuridad de la noche nace la esperanza por un Chile libre y democrático. La oposición al régimen autoritario inicia un camino de dialogo que los unifique, partidos políticos como el PC, fuera de la ley y la DC retoman su trabajo con los sectores populares, la Convergencia socialista, compuesta entre otros por ex MAPU y Socialistas (también fuera de la ley), sientan las bases para la renovación de la izquierda y se reestructuran en torno a un nuevo referente, el Partido por la Democracia. El PC junto a otros grupos de izquierda optan por el camino de la rebelión popular, mientras que la DC, el PPD y el Socialismo renovado optan por derrotar democráticamente a la dictadura, nace así la Concertación de partidos por la Democracia, su prueba de fuego sería el 5 de octubre de 1988.

Existía la posibilidad de derrotar democráticamente a la dictadura a través del plebiscito, había que decirle No a Pinochet y a todo lo que el representaba, pero antes había que inscribirse en los registros electorales, era de suma trascendencia aquel paso para lo que vendría luego, el Senador Socialista Ricardo Núñez señalaba en aquel año que “con un ejercito de siete millones de inscritos derrotamos a Pinochet”. Pero había un comprensible temor en la gente, incertidumbre sobre lo que podría venir, aún había un poco de miedo al salir a las calles, pero se logró. Recuerdo, con infantiles 8 años, que la campaña del No fue muy bonita, hermosa, emocionante, la franja televisiva fue espectacular, la política se tomo los espacios públicos, las plazas, la ciudadanía quería ser protagonista de este trascendental momento histórico, recuerdo a mi padre, profesor rural desde los años 60, salir desde la casa en una bicicleta mini azul con parrilla, con una chapita del No en el pecho a recorrer las calles de mi pueblo, Molina. La alegría estaba en las manos de la gente, nacería el arcoiris después de la tempestad, florecería nuestra manera de pensar. El Senador Socialista Jaime Gazmuri recuerda que “cientos de miles de personas de toda condición, con alegría y con rabia en las consignas y los gritos, con miles de abrazos espontaneos de la gente que se reencontraba… …antiguos y nuevos compañeros. No se si se podría decir que se trataba de las grandes alamedas que profetizó Allende en su ultima alocución radial, pero se parecía bastante”.

Después de casi 20 años los ciudadanos concurrían a las urnas, las garantías eran mínimas, todo el sistema electoral estaba controlado por la dictadura, pero aquel día era especial, todos estaban expectantes, la emoción fluía en cada uno de aquellos chilenos que habían luchado tantos años para recuperar la Democracia, muchos aquel día se levantaron temprano, besaron a sus hijos y se dirigieron caminando a los recintos de votación, un nuevo amanecer los acompañaba, mientras caminaban recordaban las penas de todos esos años, a los amigos que ya no estaban, todos aquellos momentos en que hubo que agachar la cabeza, la conciencia estaba limpia, ese día todos esos sufrimientos y todas esas luchas cobraban pleno sentido.

Luego de un tenso día lo ultimo que se pierde es la esperanza, al caer la noche la esperanza se mezcla con temor, luego, lo impensable, gana el No, la alegría se desborda, pero es auténtica e inocente, dijeran lo que dijeran comenzábamos a ser libres de pensar, era la hora en que se había ganado la libertad, comenzábamos a pensar en el futuro un Chile para todos, habíamos dicho que No. Carlos González Cruchaga, Obispo emérito de Talca recuerda que “una de las cosas mas hermosas para mi esos años, el momento mas gratificante, es cuando gana el No”.

Unos pocos cautos mantendrían la calma, pero muchos sentían que se podía empezar a construir un Chile para todos, más justo y fraterno. Las esperanzas se irían diluyendo con el tiempo, pero eso ya es parte de otra historia, el 5 de octubre de 1988 pasaría a formar parte de la nostalgia de aquellos que siguieron construyendo y esperando la anhelada alegría.

Puedo decir, con plena convicción y mirando retrospectivamente, que con mis humildes 8 años me sentía parte de algo grande, parte de una lucha colectiva que tenia sentido, de algo que trascendía, creo que con la elección de Ricardo Lagos fue algo parecido, pero no fue lo mismo, ahora participo en política activamente, pero esa emoción que provoca el hecho de sentirte parte de un proyecto político colectivo que otorgue sentido y trascienda mas allá no lo he vuelto a sentir, espero aún podamos construirlo.

martes, junio 20, 2006

Participación estudiantil en la Universidad de Talca

Luego de la recuperación de la democracia, en el sector de las universidades públicas, se centraron en la tarea de recuperar la legitimidad democrática en la generación de las autoridades de las instituciones y en la recomposición de las comunidades académicas.

Las movilizaciones estudiantiles de 1997, que abarcaron sin distinción a todas las universidades del Estado, demandaban para los estudiantes, entre otras cosas, participación estudiantil en el gobierno de las universidades. Todo esto desemboco en el denominado proyecto de ley marco para las universidades estatales. Desde ese año el tema de la participación cobro una real importancia, dirigiéndose las demandas hacia una reorganización estatutaria de las universidades, donde estas puedan otorgarse una normativa acorde con los tiempos actuales, corrigiendo los elementos de una legislación nacida en dictadura.

En este contexto, un aspecto que aún no ha sido abordado por las universidades del Estado dice relación con la reforma de sus estatutos orgánicos. En efecto, hoy en día, catorce de las dieciséis universidades estatales cuentan con estatutos orgánicos dictados durante los años 80, en una situación nacional y universitaria muy diferente a la actual. La participación de las universidades en los procesos de elaboración de sus estatutos es imprescindible, toda vez que la normativa vigente aplicable al sistema universitario del país consagra, tanto en el Decreto con Fuerza de Ley Nº 1 de 1980 de Educación, como en la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza Nº 18.962, la autonomía de las instituciones de educación superior.

El estatuto orgánico de la universidad es aquel que establece la estructura académica fundamental de la Universidad, constituida por Facultades, Departamentos, Escuelas, Institutos y Centros, así como la generación de sus autoridades y la existencia de órganos colegiados que colaboren en el desarrollo de la unidad académica. Nosotros aspiramos a un nuevo estatuto orgánico de la Universidad de Talca, que nuestra Universidad tenga un Estatuto generado íntegramente en democracia.

En este sentido tenemos el claro ejemplo de la Universidad de Chile y su recién creado Senado Universitario. La propuesta de nuevo estatuto que ha elaborado la Universidad de Chile fue el producto de un largo proceso de reflexión que se inicia en el año 1997 con la creación de una Comisión de Proyecto Institucional, la que preparó las preguntas que fueron llevadas a referéndum o consulta a toda la comunidad universitaria, que se pronunció sobre los lineamientos generales y materias fundamentales que habrían de estar contempladas en la futura propuesta de estatuto. Durante los años 1999 a 2001, la Comisión Normativa Transitoria, integrada por 37 miembros, representantes del estamento académico, estudiantil y funcionario de la Institución, preparó una primera propuesta, que fue sometida a la consideración del Consejo Universitario, órgano que bajo la actual normativa posee la facultad de proponer al Supremo Gobierno modificaciones estatutarias. Manteniendo el espíritu de consenso y participación, el Consejo Universitario solicitó a algunos de sus miembros formar una Comisión Mixta de trabajo con integrantes de la Comisión Normativa Transitoria, para efectos de revisar y dar una redacción definitiva a la propuesta de nuevo estatuto que habría de presentarse al Gobierno, lo que en definitiva ocurrió en julio de 2002, fecha en la cual el proyecto de estatuto fue enviado formalmente al Ejecutivo. El Senado Universitario es el organismo colegiado representativo de la comunidad universitaria. Está encargado de ejercer la función normativa de la Universidad. Tiene como tarea establecer las políticas y estrategias del desarrollo institucional y estar facultado para establecer objetivos y metas que le permitan velar por el cumplimiento de éstas.

Creemos que uno de los temas centrales para las universidades estatales del país, especialmente para la Universidad de Talca, es el tema estatutario del gobierno y de la participación interna de los estamentos de las universidades en los asuntos académicos, especialmente de los estudiantes. La revitalización del movimiento estudiantil mostrada por los estudiantes secundarios, crea las condiciones y abre nuevas posibilidades para que las universidades democraticen su institucionalidad. Porque claramente no hay que olvidar que esos estudiantes secundarios serán desde el próximo año estudiantes universitarios y no aceptarán la institucionalidad universitaria actualmente vigente, rígida y poco participativa, esta les quedara chica y sin ninguna duda que lo harán saber.

Actualmente la vida universitaria se estructura en base a dos principios fundamentales, en cuanto a su organización, el de empresa, que es jerárquico, y el de disciplinas o colegial (Economía, Derecho, Salud, etc.), donde todos los miembros tienen la misma autoridad para participar en las decisiones que los afectan, por lo que creemos se debe reforzar el aspecto disciplinal de la organización de la vida universitaria.

En una Universidad Pública es necesario que existan algunas formas orgánicas de participación, tanto para académicos, como para estudiantes y funcionarios, donde todos estos estamentos puedan deliberar en torno a las metas a alcanzar como universidad, pero no menos importante que las metas a alcanzar es el procedimiento a través del cual se definirán estas.

El gobierno universitario es un tema de suma relevancia para las universidades estatales como la universidad de Talca, ya que estas aun tienen formas de gobierno autoritarias, con rectores con demasiadas facultades y donde los órganos colegiados existentes, como el consejo Académico, son meramente consultivos. Esto es así porque el marco jurídico universitario viene del gobierno militar y no ha podido ser modificado y donde se pretendía que las universidades no se gobernaran con la participación de todos sus estamentos.

Por todo lo señalado anteriormente debemos exigir una universidad participativa, y hay participación cuando para la adopción de decisiones en la Universidad se garantizan niveles importantes de influencia de aquellos que quedan vinculados por estas decisiones, aquellos a los que afectan esas decisiones, como académicos, estudiantes y funcionarios. Entonces, creemos que la participación de los estamentos universitarios debe ser consagrada normativamente, la comisión de elaboración del proyecto de estatuto orgánico de la Universidad de Talca debe incorporar a los estudiantes en ella, y el nuevo estatuto debe considerar la participación estudiantil con voz y voto en los órganos colegiados existentes, consejo académico, consejo de docencia, consejos de facultad, etc. Y discutir en torno a la creación de un órgano triestamental similar al Senado universitario de la Universidad de Chile.

Este nuevo estatuto permitirá adecuar la realidad universitaria a las transformaciones sociales y culturales que ha experimentado nuestro país en las últimas dos décadas, dotando a la institución de una dinámica participativa, estableciendo canales regulados y racionales de discusión y participación, otra universidad es posible.

miércoles, mayo 31, 2006

¿Que es la LOCE?

LOCE: Ley 18.962 Orgánica Constitucional de Enseñanza.
El sistema de educación superior y secundaria en Chile fue objeto de una profunda reforma plasmada en la Constitución de 1980 y en la legislación de 1981, especificamente con la LOCE, Ley promulgada durante la dictadura militar y que fija los requisitos mínimos que deberán cumplir los niveles de enseñañnza básica y media para su organización y funcionamiento, esta ley tiende a la desregulación de las instituciones educacionales, privilegia la libertad de enseñanza por sobre el derecho a la educación, permitiendo en tre otras cosas, que cualquier personaje adinerado pueda instalar una Universidad o Colegio con fines de lucro, con la dudosa calidad académica de estos, limita la participación de académicos e impide la participación de estudiantes y funcionarios en las decisiones de las Universidades y Liceos, agregamos a esto la municipalización de la educación, ya que son las municipalidades respectivas las que administran la educación secundaria en sus comunas. Desde ese momento hemos constatado que el problema de fondo está en el rol del Estado en el conjunto del sistema. Creemos que es momento de comenzar a crear las condiciones para una reformulación integral de las políticas de educación superior y secundaria, a través de una modificación sustancial de la Ley orgánica constitucional de enseñanza actualmente vigente por una que garantice un Derecho a la Educación con equidad y calidad, ya que se ha revitalizado el Movimiento estudiantil, abriendo nuevas esperanzas de cambio, una educación donde el Estado tenga un rol preponderante, que sea mas participativa y democrática, donde los estudiantes seamos los protagonistas.

Estudiantes secundarios

Compañeros, en este momento histórico que estamos viviendo no podemos restarnos ni quedarnos en casa sentados, los invito a sumarse de manera reflexiva y consciente al movimiento estudiantil, un movimiento que esta contribuyendo a mejorar nuestra educación y fortalecer nuestra democracia, hemos estado con los voceros nacionales del movimiento de secundarios,César Valenzuela y Karina Delfino y con los voceros del movimiento en Talca, Curicó y Molina y hemos visto en ellos la convicción de la legitimidad y justicia de sus demandas y propuestas, los universitarios tampoco debemos quedar al margen.

lunes, mayo 29, 2006

Por una nueva Universidad

“ Tengo que rebelarme contra mi sumisión
y someterme ante mi rebeldía.
Las aguas estancadas se me quedan mirando:
Piden que les revoque la compuerta.
Lo hago.”
José Emilio Pacheco, Statu Quo.

El sistema de educación superior se mueve hoy en el contexto de una sociedad globalizada, una aldea global donde todo tiene relación con todo y donde gran parte del quehacer humano atiende a criterios económicos de oferta y demanda, de competitividad, y donde muchas veces los medios de comunicación determinan la opinión y la conducta de las personas y las instituciones creando e imponiendo “necesidades” no tan necesarias. Un tipo de sociedad que impide que los seres humanos seamos los protagonistas, que los jóvenes seamos los protagonistas, inhibiendo nuestros sueños y esperanzas.

La inserción de las Universidades en el mercado las ha ido alejando del cumplimiento de la función esencial que deben tener, la formación integral de profesionales capaces de integrarse a la comunidad y a la realidad política, social y cultural en la que están insertos, hombres libres capaces de transformarla. El paradigma de la competencia, la lucha de todos contra todos, se ha impuesto a la cooperación, con el consecuente individualismo y falta de solidaridad que esto genera. El terminar una carrera se ha convertido en eso, una verdadera carrera donde cada uno va por su carril sin mirar para el lado, quedando muchos compañeros en el camino. La exigencia del “jugártela solo”, la excesiva carga académica o los problemas económicos han provocado que solamente nos preocupemos de seguir al pie de la letra el programa impuesto sin salirnos de sus márgenes. Clases, el profesor sabe y enseña, yo escucho, no cuestiono, estudio, y otra vez clases, escuchar y estudiar. No hay interacción, aprendizaje, crecimiento, transformación, solo repetición, estática, statu quo. Como jóvenes estamos en una disyuntiva, o cedemos ante nuestros impulsos sociales o ante un sistema que nos impone seguir por el camino del éxito individual, olvidándonos del otro, de los otros.

La educación universitaria no debe ser concebida como una mera cuestión utilitaria, como un simple medio para asegurarse un porvenir o como una inversión a plazo. Esta no debe reducirse a una capacitación técnica que te prepare para entrar al mercado laboral y producir.

Asumamos una posición mas critica frente al actual orden de cosas y a la forma de relacionarnos. Propiciemos que la educación universitaria pública tenga por finalidad la formación integral del estudiante, una educación mas critica, creadora y transformadora de la sociedad y no una mera educación técnica. Seamos capaces como Universidad, autoridades, académicos, administrativos y estudiantes de crear formas nuevas de hacer universidad que asuman los desafíos y problemas que generan las actuales estructuras económicas, sociales, políticas y culturales de la sociedad global. Los estudiantes somos los sujetos de la educación y no objetos de ésta. Somos sujetos de nuestro desarrollo y de el de la comunidad, especialmente de el de los más pobres, postergados, marginados y excluidos de una sociedad que acrecienta cada vez más las desigualdades. Para afrontar estos desafíos, la educación es prioridad, los estudiantes somos prioridad.

La educación universitaria debe humanizar al estudiante, ya que con la educación el hombre se perfecciona y crece, y ésta será más humanizadora si se abre a la verdad.

Construyamos juntos una nueva universidad, que esta sea fruto del actuar colectivo, del consenso colectivo. Busquemos espacios e instancias de las cuales todos nos sintamos participes, democraticemos la universidad, los estudiantes debemos participar en la toma de decisiones con respecto a que tipo de universidad queremos. Nuestra participación en la construcción de esta nueva universidad implica capacidad de decisión, ya que la participación sin capacidad de decisión no existe. En este espacio todos podrán aportar sus ideas e iniciativas, un espacio de dialogo, donde cada uno de nosotros pueda implementar, desarrollar y ejecutar los proyectos que iniciemos y donde estos sean evaluados crítica, democrática y transparentemente. No dejemos que esto se resuelva entre cuatro paredes y por unos pocos.

El objetivo no se lograra de inmediato, el proceso es largo y la construcción debe ser permanente y continua, iniciémosla, una nueva universidad es posible.

“ ¿ Podremos nosotros participar en el tiempo nuevo y acelerar su venida? Sí podremos, si quebramos el sino trágico de la juventud y lo transformamos en un tiempo apto para generar hombres nuevos, en que la chispa de la rebeldía juvenil se aplique sobre el carbón y prenda un fuego que temple nuestra obediencia bajo condiciones de hierro.”
Miguel Angel Solar.

Lorenzo Martínez